Poemas de Emilio Ichikawa [1]

Selección de Fogonero Emergente a partir de los poemas reunidos en el blog de Emilio Ichikawa.

Ensayos (1997-2007)

Crítica (2000-2007)

Columnas en Radiografía Muindial.

poesía y narraciones.

Libros de Emilio Ichikawa




Laguetto.

No sé qué tendencia a parecer
sobre todo orilla
tiene el laguetto pero siempre
lo veo pretender la tierra
Envía arcos desde el centro
Lanza pedazos de costillas que definen
la cabeza del pez

A la criatura la ví dos veces
En cubitos crocantes
exiliados de la sal y del aceite
cuarteaba los efectos del Pale Ale
Malecones proteicos
Lazarillos del regresar

La ví de nuevo en travesía
rebotando sobre el asfalto con un ritmo
y un brillo asqueroso

Toma impulso con la grasa del cuello
le sirve de motor la panza
y señala el camino con un trazo baboso

Resina adherente que adoba tu cara
leche con transparencia
puedo antes beberte que comerte

Ahora está ahí
la cola del Cat Fish
Su cabeza es una casa con pena
que encaja la huida en la tierra
y traiciona la fuente

Bestia
Angel plano con alas escamosas
tus ojos afectan el fondo

Te condeno a la zanja
lejos para siempre de mi texto
y de mi plato


Las gentes y las cosas.

Un silbato en el cuello. La mancha de cal.
La tela en los pies, el forro en la cara.
Trenzas que amarran un reggae y adornan un cráneo.
Una pala de acero donde reposa la jornada.
Dos perros negros aferrados a las orejas para vomitar música.
Un nivel. La burbuja de aire en el aceite. El río detenido.
Las solapas artificiales que establecen legalidad.
El teclado que tolera el aimara, el maya, el redlanés.
Contratos.
Coolers impúdicos que muestran el amasijo.
Aguas retenidas.
Pintura en las botas: y petróleo, cemento, rasgos de acero.
Sombreros de Nebraska, Phillips, C-Cola, Dolphins, Davidson.
Las enfermeras con sus uniformes monocolor. Más resueltas. Diferentes.
La piel sepia. La identidad: esas caras ilegales que llamamos tristes.
Tatuajes en los cuerpos. Oro en los dientes. Sangre en la mirada.
Gafas oscuras en la noche.
Hinchaduras. Líquidos incrustados en el cansancio.
Dunas en las camisas.
La indigencia exhibiendo corbata y ahorrando corazón.
Pañuelos en el cuello. Constancia de sol por todas partes.
Sueños apuntando al suelo.
Bastones.
Veteranos con el pecho constelado.
“Patriot Pass”.
Mochilas. Bolsas plásticas. Cartuchos enjabonados.
Capas: Classic American Flava-Lands Cape Maintenance.
Arcoiris de gomas en las manos.
Risas.


Oniria.

“... es la palabra, la efímera, la que es indeleble, y no la monumental escritura ... (no es ninguna casualidad que el psicoanálisis esté ligado a la palabra, no a la escritura: no se puede poner un sueño por escrito).”

(R. Barthes).


1.

Al esclavo lo apodaban El Lechero

Se cansó un día y logró matarse
-tirando un látigo de goma hacia el voltaje-

La mujer peluda pidió que lo salvara

Lo hice
despegándolo con una botella
de agua de la pila


2.

Tengo el maletín lleno de sardinas azules
galletas dulces y dinero

Todo está envuelto en plástico de mantequilla
y dignifica la ausencia de moscas

Los profesores creen que soy rico
Es principio de curso y los alumnos
No vienen a clases

Chaplin –en cambio- llegó el miércoles


3.

El que todos esperan
bajará por una soga
y se pondrá a correr

Había uno muy bueno
otro ya no tanto
(el sentado era un funcionario)

Ya no sueño que quiero ser otro
En sueños soy otro
Cada vez menos yo y menos otro


4.

Habíamos visto
mi amor y yo
el pie donde faltaba un dedo
al escritor
-la carencia dejó
una moneda rosa
rosa pálido-

Y un secreto nos revelaría
en la pantalla de su ordenador si recordábamos
el nombre de quienes dieron vida
a los reyes católicos


5.

Todo está escrito
detrás del novenario

Estructura del novenario
nombre
objetos necesarios
realización
(Fe)

6.

Debajo de la blusa unos pechos
rayados en morado azul y púrpura
brillantes también
como supuraciones de ojos reflejados
olían a músculo y maqueta
a cientos de estudiantes observando

Hubo un derrame de semen
y ya no quise tocar

7.

Yo no puedo avanzar

La muerte en cambio corre
corre corre corre corre
pero no me alcanza

En el sueño soy inmortal


8.

En la Catedral de Salamanca
después que se parte un hilo
son absueltos los Templarios

En el patio chico de la Catedral de Salamanca
el discóbolo
se amarra una liga y se inyecta
aquello que acorta la distancia

Un cisne negro comprende
que todos los cisnes no son blancos


9.

Después de Patricia
Me fui a pensar al jardín de la vieja
El mundo estaa húmedo y descalzo

Salió del fondo con noticias del norte
Y me descubrió
Creí que conocía su mal
Pero lejos
Fue solo su cara lo que adiviné

Cruzó la calle sonriendo
Tuve que huir con botas de aguas en las manos
Y un líquido goteando en una lata de paté
Desde Miramar hasta Alemania
Me separaron tres cuadras

En una casa blanca con mujer bonita
En una mesa cuadrada con restos de mantel
Backenbauer me contaba las últimas noticias
De los futbolistas homosexuales


10.

El negro vigila encaramado en una mata
Cómo arde el cañaveral
Le explico que es el jefe
Y responde que lo sabe

Me afirma que para mandar
No se puede andar contemplando
Por abajo se bifurca el río
De noches encendidas

11.

El hombre del quepi
Duerme en los bajos de una litera

El del quepi de papel cartucho
Está a la derecha de su hermano
Y se dirige con prisa
A reclamar una ración adicional
De nosequé

12.

Soy galante con mi excondiscípula narizona
Ella es reservada
Conspiramos en una gran tienda
Y de paso nos alegramos
Con un trago y un baile
En unos cráteres desconocidos

El manco y el doctor
Estaban allí

13.

Formaban dos efes
Una f seguida de otra f
Desinflaba un cajón y por mi espalda
Otro a mí me desinflaba

Lástima de blanco y tuvo
Aquella felicidad

14.

Encima de una esterilla
Se obtiene cualquier revelación

Hasta la locura


15.

La Habana comenzó en el callejón
Y aunque muchos pasearon
Él es dueño del camino
Yo le sirvo

En mi nuevo trabajo
Conozco a un oscuro cocinero que también
Tiene el atributo de mandar sobre mí

El jefe regresa cuando dice que sale
Se ausenta cuando avisa que vendrá
Tengo un miedo grande

Dos habitaciones blancas se comunican
Por una puerta móvil
Es guarida que asemeja restaurant

Acaba de llegar una abogada desde Varadero
Sus amistades no pueden ser peor
Lleva un punto de sangre en el envés del codo
Dos historiadores transformados en políticos
Me hablan de un raro análisis de sangre

El tío se presenta con buen humor
Nos da envidia su camisa verdiblanca
Me asomo a su cuello y en la etiqueta veo
Que fue hecha en Hialeah


16.

Un fonicular indica
Que ya es el extranjero
Pero un fonicular aéreo
Superelevado mediante un cable extendido
Entre la proa de un arca blanca
Y la cima que debió ocupar una bandera

La altura hace a la gente extraña
Y al regreso se les hace difícil
Muy difícil recordar

Un camión nos llevaría
Hacia el final de este capítulo

17.

El hombre con mentón púrpura
No dirige
Gobierna una revista
Cruzo la calle
Brinco
Y me dice que lo siente
Que todo es monográfico

Siento que sueño con la causalidad
Y es que estoy despierto

18.

Una jirafa amarillo pálido
Pequeñita
Estira la trompa de un parásito

La mano se extiende a la radioactividad
Para pintar mutaciones
Estoy en la vanguardia
Como pariendo monstruos
Por pinceles pintados por raros electrones

19.

Los hititas solo quieen descansar
Entregan sus manos y pies
A un almacén de cosas para otros
Los hititas donan lanzas zandalias armaduras
-lo que tienen y hasta perdieron-

Se agrupan en un ruedo
Alrededor de nada
Y cantan

Somos los hititas que vamos adanzar


20.

Aparece la novia desgraciada
Es linda y peligrosa
Lleva un vestido corto
Como entonces no era moda
Azul con dibujos incrustados
Encima de unos senos pequeños
Que no son los suyos

Trata de acompañarme para saber
Donde está mi verdad
Ya no es como entonces Soy grande
Y la engaño detrás de la parada
Se na confiada en un cadillac
Rojo y blanco
Con tres tipos alquilados
En la parte de atrás

¡Tía compre fideos!
Grita una voz que no identifico

58 y algo de 64 son mis rutas
rutas habituales del maestro
que enseña filosofía alemana tras su guerra
en África

A pesar de todo no sé
No me quiere enseñar La Habana

Mendigo un aula en la Universidad
Pero los alumnos no parecen interesados
En la revelación fundamental

Todo sería vano
Si la que después trabajará en el Instituto
No me saludara


21.

El instrumento
Es como un pequeño acueducto
Encima de la mesa
Dos medias esferas se sincronizan
Y algo se pasan
A través de una abertura de cristal
Está ante mí
Me cabe entre las manos
Pero no sé de lo que es capaz
El aparato

22.

No cree que haya sido capaz
De olvidar que fui yo
Quien compró el aguacate

Y él recuerda cuando verde
Lo inicié en la mesa

23.

Dos rostros asiáticos juegan
Cerca de mí
Sólo uno conozco y temo
Ensayar la identificación


24.

A la hora de la última muerte
Dos difuntos saltaron desde el techo
Hacia la platea de familiares donde
Un intruso descolgado de un tren silente
También esperaba
El dúo de muertos jóvenes

Tenían piel negra y una luz en la frente
-lo más bello fue su hermana-

Aunque lo había hecho
Fue allí donde aprendí a bailar
Y donde experimenté
El enorme poder que entre los virus
Tenía la tía coja

25.

Con piernas cortísimas y desnuda
Quien la mente estudia fue poseída

Lo fue en la última litera que esta vez
No daba al mar sino al aula
Donde se burlaban de la cúpula
De la bella brujita del pecho cercenado
Y de sus amigas y sus maestras y su pobre amante

El fauno pensó que reían de él
Pero no
El cambio de hembra aclaró la circunstancia


26.

En la península todo amor recomenzó
Una palabra
Una tibieza y un empezar a enamorar
Como si el vacío
Hubiera hecho un difícil tiempo
Los amigos alegres no se explicaban
Cómo era la primera vez que me habían visto
Si ya me habían visto

27.

Los extremos tienen siete puntos
Así no fallan las distancias

El cenagoso periódico tiene sede
Cerca del palacio
En su fiesta me reciben con alegría
Y aunque me porto bien
Una amnesia me invade después
De una falsa borrachera
Las manos de las amigas no me quitan
La repugnancia que me inspira la vieja
Profesora de cualquier cosa con tal
De que España la invite a una copa

Pero hoy dos amigas de escuela
Me hacen tan feliz que corrro
En diagonal al Paseo del Prado


28.

El camerunés
Sin erección definitiva
Duerme junto a un hombre alado
Se vuelve desnudo y ahora
Más bien parece un tamil

Prefiere penetrarlo
Pero su espalda exhibe un orificio
Un ojo por el que emanan
Muestras de indeseadas savias

29.

En la azotea de un caserón antiguo
Ríe la que un día fue bonita

Valencia-1997.




Silencio.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Y en la mañana los más alegres.
Los más confusos siempre; a cualquier hora,
los versos más raros.

Lo puedo hacer, mas,
para qué.

Nadie va entender los versos míos:
tristes, alegres, raros.

Ahora el amor es un amar mudo.
Silente.

Todavía habrá complicidad:
no escritura.

Y no serán estos los últimos versos que yo le sienta.
Pero serán los últimos que yo le escriba.